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El Mercado de Cereales en España: Producción, Consumo, Importaciones y Datos Clave

Todo sobre el mercado de cereales en España: 20M toneladas de producción, 37M de consumo, importaciones y las claves del sector cerealista español.

El sector cerealista español en cifras

España es una potencia agrícola europea que a menudo pasa desapercibida. Con más de 5,4 millones de hectáreas dedicadas al cultivo de cereales, el sector cerealista es uno de los pilares fundamentales de la agricultura nacional y de la economía rural en amplias zonas del interior peninsular.

Pero lo que verdaderamente define al mercado cerealista español no es solo su tamaño, sino su enorme complejidad: un país que produce aproximadamente 20 millones de toneladas de cereales al año pero que consume cerca de 37 millones, generando un déficit estructural que lo convierte en el mayor importador de cereales de la Unión Europea.

Este artículo ofrece una radiografía completa del mercado de cereales en España: cuánto se produce, dónde, qué se consume, de dónde vienen las importaciones y qué factores determinan la dinámica de un sector que afecta directamente a cientos de miles de agricultores y ganaderos.

Producción: 20 millones de toneladas con enorme variabilidad

La producción media de cereales en España se sitúa en torno a los 20 millones de toneladas anuales, pero esta cifra esconde una variabilidad extraordinaria que es, precisamente, una de las características definitorias del sector cerealista español.

La montaña rusa de las cosechas

A diferencia de países como Francia o Alemania, donde los rendimientos cerealistas son relativamente estables gracias a un clima más predecible y a la disponibilidad de riego, en España la producción oscila enormemente de un año a otro:

  • Años de sequía severa (como 2017 o 2023 en algunas zonas): la producción puede caer hasta los 14-16 millones de toneladas, con rendimientos catastróficos en secano.
  • Años de pluviometría favorable (como 2024): la producción puede dispararse hasta los 25-26 millones de toneladas, con rendimientos récord en muchas comarcas.

Esta variabilidad, que puede suponer diferencias de más del 60% entre un año bueno y uno malo, tiene implicaciones enormes para el mercado interior, las necesidades de importación y, por supuesto, los precios.

Principales regiones productoras

La producción cerealista española se concentra geográficamente en las grandes llanuras del interior peninsular:

Castilla y León es, con diferencia, la comunidad autónoma más importante, aportando aproximadamente el 40% de la producción nacional. Las provincias de Valladolid, Burgos, Palencia, Zamora y León son el corazón cerealista de España. El clima continental con inviernos fríos y primaveras relativamente húmedas favorece especialmente al trigo blando y la cebada de secano.

Castilla-La Mancha ocupa el segundo lugar, con cerca del 20% de la producción. Albacete, Toledo y Ciudad Real son las principales provincias cerealistas manchegas. El clima más seco y cálido hace que la cebada predomine sobre el trigo en muchas zonas.

Aragón aporta aproximadamente el 15% de la producción, con una agricultura cerealista que combina secanos extensivos en las zonas de secano de Zaragoza, Huesca y Teruel con regadíos muy productivos en el valle del Ebro, donde el maíz es especialmente importante.

Andalucía contribuye con un porcentaje significativo, especialmente en trigo duro (Sevilla, Córdoba, Cádiz) y en campañas con buena pluviometría invernal.

Extremadura, Navarra y Cataluña completan el mapa productivo, con aportaciones menores pero relevantes en el contexto local.

Producción por tipo de cereal

La composición de la producción cerealista española refleja tanto las condiciones agronómicas del país como la orientación del mercado:

  • Cebada: es el cereal rey en España, con una producción media de 7-8 millones de toneladas. España es el primer productor de cebada de la UE en años buenos. Su predominio se explica por su mejor adaptación a los secanos áridos y semiáridos que dominan gran parte del territorio. Consulta el precio actualizado de la cebada en nuestras tablas.

  • Trigo blando: segundo cereal en importancia, con una producción media de 5-6 millones de toneladas. Se cultiva principalmente en Castilla y León, Castilla-La Mancha y Aragón.

  • Maíz: con aproximadamente 3,5-4 millones de toneladas de producción, el maíz es un cultivo eminentemente de regadío en España. Las principales zonas de producción son el valle del Ebro (Aragón, Navarra, Cataluña), el valle del Guadalquivir y Extremadura.

  • Avena: producción de 0,8-1,2 millones de toneladas, con tendencia creciente por su uso en alimentación humana (copos de avena) además del tradicional destino como pienso.

  • Trigo duro: alrededor de 0,8-1 millón de toneladas, concentrado en Andalucía. España es uno de los principales productores europeos, junto a Italia, Francia y Grecia.

  • Centeno, triticale y otros: completan la producción con volúmenes menores pero en crecimiento, especialmente el triticale por su interés como cultivo forrajero. Para un repaso detallado de cada especie, consulta nuestra guía sobre los tipos de cereales que se cultivan en España.

Consumo: una demanda insaciable de 37 millones de toneladas

Frente a los 20 millones de toneladas de producción media, España consume aproximadamente 37 millones de toneladas de cereales al año. Este desajuste convierte al país en un importador neto estructural.

Alimentación animal: el gran motor del consumo

La ganadería española es, con mucha diferencia, el principal consumidor de cereales. Aproximadamente 28 millones de toneladas (más del 75% del consumo total) se destinan a la fabricación de piensos compuestos para alimentación animal.

Para entender esta cifra, hay que conocer la dimensión de la cabaña ganadera española:

  • Más de 34 millones de cerdos: España es el mayor productor porcino de la UE y el tercero del mundo, solo por detrás de China y Estados Unidos. Cada cerdo consume varios centenares de kilos de pienso a lo largo de su vida productiva.
  • Aproximadamente 740 millones de aves (pollos de engorde, gallinas ponedoras, pavos): la avicultura es un consumidor masivo de maíz y trigo.
  • 6-7 millones de cabezas de bovino: incluyendo ganado de leche, de carne y cebaderos.
  • Ovino, caprino y otros: aunque consumen más forrajes que cereales, también contribuyen a la demanda total.

La industria española de piensos compuestos produce más de 37 millones de toneladas de pienso al año, lo que la convierte en la mayor de la Unión Europea y una de las más grandes del mundo. Cereales como cebada, trigo, maíz y sorgo son la base energética de estas formulaciones.

Alimentación humana

Aproximadamente 5 millones de toneladas de cereales se destinan al consumo humano, incluyendo:

  • Trigo panificable para la industria harinera (pan, bollería, galletas, pastas).
  • Trigo duro para la fabricación de pasta y sémola.
  • Arroz (que no se incluye normalmente en las estadísticas cerealistas pero es un cereal relevante en la dieta española).
  • Avena, centeno y otros cereales para desayunos, panadería especial y productos saludables.

La industria harinera española cuenta con unas 90 harineras activas que procesan entre 3 y 4 millones de toneladas de trigo al año, produciendo harinas para un mercado que incluye tanto el consumo interior como una creciente exportación.

Uso industrial

Cerca de 3 millones de toneladas se destinan a usos industriales no alimentarios o a transformaciones industriales específicas:

  • Bioetanol: las dos principales plantas de bioetanol en España (Salamanca y Cartagena) consumen cantidades significativas de cereales, principalmente cebada y maíz.
  • Almidón: la industria del almidón y sus derivados (glucosa, fructosa, dextrinas) consume maíz como materia prima principal.
  • Industria cervecera: España es uno de los mayores productores de cerveza de Europa, y las malterías nacionales consumen cebada cervecera, un producto diferenciado de la cebada pienso con requisitos de calidad específicos.
  • Destilería: producción de alcohol y bebidas espirituosas a partir de cereales.

El déficit estructural: España necesita importar

La diferencia entre los 20 millones de toneladas de producción y los 37 millones de consumo genera un déficit estructural de 15-20 millones de toneladas que debe cubrirse con importaciones. En años de sequía, este déficit puede superar los 20 millones de toneladas.

Esta realidad convierte a España en el mayor importador de cereales de la Unión Europea, una posición que tiene profundas implicaciones para los precios interiores, la logística del sector y la competitividad de las industrias transformadoras.

Principales orígenes de las importaciones

Las importaciones de cereales a España provienen de diversas fuentes, cuya importancia relativa varía según el tipo de cereal y la coyuntura del mercado:

  • Francia: es históricamente el principal proveedor de trigo blando a España, tanto por vía terrestre (camión y ferrocarril) como por vía marítima desde los puertos atlánticos franceses. La proximidad geográfica y la calidad del trigo francés lo convierten en la opción preferente.

  • Ucrania: antes de la guerra era un proveedor fundamental de maíz y trigo a precios muy competitivos. Desde 2022, los flujos se han reestructurado pero Ucrania sigue siendo un origen relevante.

  • Brasil: se ha convertido en un proveedor cada vez más importante de maíz, especialmente la segunda cosecha (safrinha) que llega a los puertos españoles en el segundo semestre del año.

  • Estados Unidos y Canadá: proveedores de maíz y trigo, especialmente cuando los precios del Atlántico son competitivos frente al origen europeo.

  • Argentina: tradicional proveedor de maíz y trigo, aunque su importancia ha disminuido en campañas recientes por la inestabilidad productiva y política.

  • Otros orígenes UE: Alemania, países bálticos, Rumanía y Bulgaria complementan los suministros intracomunitarios.

La dinámica puertos vs. interior

Las importaciones de cereal llegan principalmente por vía marítima a los grandes puertos españoles: Tarragona, Barcelona, Valencia, Cartagena, Sevilla, Bilbao y A Coruña, entre otros. Esto genera una dinámica de precios particular:

  • En las zonas costeras y próximas a puertos, los precios del cereal importado marcan la referencia del mercado. El cereal nacional debe competir con el cereal desembarcado en puerto.
  • En el interior peninsular, los precios se forman en función de la oferta local, la demanda de las fábricas de pienso cercanas y el coste de traer cereal desde los puertos.
  • El coste del transporte interior (camión, principalmente) crea una prima para el cereal producido cerca de los centros de consumo y una desventaja para el producido en zonas alejadas de los puertos y las fábricas.

Esta dualidad puerto-interior es una de las claves para entender las diferencias de precios entre las distintas lonjas de cereales españolas, un aspecto que analizamos en profundidad en nuestro artículo sobre las lonjas de cereales en España. Puedes utilizar nuestro comparador de precios para visualizar estas diferencias entre zonas.

La industria de piensos: el principal motor de los precios

No se puede entender el mercado cerealista español sin comprender el papel dominante de la industria de fabricación de piensos compuestos.

España, líder europeo en producción de piensos

España es el mayor productor de piensos compuestos de la Unión Europea, con una producción que supera los 37 millones de toneladas anuales. Esta industria está compuesta por unas 800 fábricas distribuidas por todo el territorio nacional, aunque con una concentración especial en las zonas de mayor densidad ganadera.

Concentración geográfica

Las principales zonas de producción de piensos coinciden con las áreas de mayor concentración ganadera:

  • Cataluña: primera comunidad en producción de piensos, concentrada en las comarcas de Lleida, que albergan una densísima industria porcina y avícola. Es también la zona con mayor dependencia de cereal importado por puerto.
  • Aragón: segunda zona de importancia, con una industria porcina en expansión que tira de la demanda de cereales.
  • Castilla y León: combina una producción cerealista importante con una industria de piensos creciente, especialmente en las provincias de Segovia, Salamanca y León.
  • Murcia y Comunidad Valenciana: industria porcina y avícola significativa, muy dependiente del cereal importado por los puertos de Cartagena y Valencia.
  • Andalucía: producción de piensos vinculada al porcino ibérico y al vacuno.

Cómo la demanda de piensos impulsa los precios

La industria de piensos es el factor determinante de los precios del cereal en el mercado interior español. Cuando las fábricas necesitan cereal con urgencia (por rotura de stock, retrasos en los barcos de importación o aumento imprevisto de la demanda ganadera), los precios suben rápidamente. Cuando tienen stocks cubiertos y alternativas de suministro, los precios se moderan.

Además, las fábricas de pienso tienen la capacidad de sustituir entre cereales según los precios relativos. Si la cebada está cara respecto al trigo, reformulan sus piensos para usar más trigo, y viceversa. Si el maíz importado llega más barato que el cereal nacional, aumentan el componente de importación. Esta flexibilidad de formulación crea una interconexión permanente entre los precios de todos los cereales.

Actores clave del mercado cerealista español

El mercado de cereales en España está compuesto por una amplia variedad de actores que interactúan en una cadena comercial compleja:

Productores y cooperativas

Los aproximadamente 300.000 agricultores cerealistas españoles son el primer eslabón de la cadena. La mayoría venden su producción a través de cooperativas agrarias, que en España agrupan a más del 60% de la comercialización de cereales.

Las grandes cooperativas cerealistas (como Acor, UAGA, Agropal, Dcoop o las integradas en grandes grupos como EA Group) actúan como operadores comerciales de primer nivel, con capacidad de almacenamiento, logística y negociación que les permite acceder directamente a la industria transformadora.

Comerciantes y almacenistas

Los almacenistas y comerciantes de cereales (traders) son intermediarios que compran grano a los productores (directamente o a través de cooperativas) y lo venden a la industria transformadora. Algunos operan a escala local, mientras que otros son filiales de grandes multinacionales del comercio de materias primas (Cargill, ADM, Bunge, Louis Dreyfus, Viterra).

Estos operadores internacionales son fundamentales para las importaciones, ya que disponen de la infraestructura y los contactos necesarios para organizar el transporte marítimo de grandes volúmenes de cereal desde orígenes lejanos.

Industria transformadora

Incluye a los fabricantes de piensos (desde pequeñas fábricas locales hasta grandes grupos como Nutreco, De Heus o Grupo Fuertes), las harineras (Grupo Siro, Harinera del Mar, Harinera La Meta, entre muchas otras), las malterías (Malteurop, Intermalta) y otras industrias que utilizan cereales como materia prima.

Puertos y operadores logísticos

Los puertos y sus operadores de graneles son piezas esenciales del engranaje, ya que por ellos entra la mayor parte del cereal importado. Terminales como la de Tarragona, Barcelona o Cartagena mueven millones de toneladas de cereal al año y sus costes de descarga y almacenamiento influyen directamente en el precio del cereal disponible en España.

Perspectivas de futuro: entre el crecimiento y el cambio climático

El mercado cerealista español se enfrenta a un futuro marcado por dos grandes tendencias contrapuestas:

Demanda creciente

Todo apunta a que la demanda de cereales en España seguirá creciendo en los próximos años, impulsada por:

  • La expansión de la cabaña porcina, que ha crecido significativamente en la última década y mantiene perspectivas de crecimiento por la fuerte demanda exportadora (especialmente hacia Asia).
  • El crecimiento de la industria avícola, vinculado al aumento del consumo de carne de pollo tanto nacional como de exportación.
  • La diversificación industrial, con nuevos usos de los cereales en bioeconomía, bioplásticos y biocombustibles avanzados.

El desafío climático

Por el lado de la oferta, el cambio climático es la mayor amenaza para la producción cerealista española:

  • El aumento de las temperaturas reduce los rendimientos de los cereales de invierno en las zonas más meridionales.
  • La mayor frecuencia e intensidad de las sequías incrementa la variabilidad interanual de las cosechas, que ya de por sí es elevada.
  • La reducción de las reservas hídricas pone en riesgo la producción de maíz de regadío.
  • Los fenómenos meteorológicos extremos (heladas tardías, golpes de calor durante el llenado del grano, tormentas con granizo) son cada vez más frecuentes.

La adaptación al cambio climático pasará por el desarrollo de variedades más resistentes a la sequía y al calor, la mejora de las técnicas de manejo (siembra directa, agricultura de conservación, uso eficiente del agua), el apoyo de las ayudas de la PAC para cereales y, posiblemente, por un desplazamiento de las zonas de producción hacia el norte. Conocer el calendario de siembra y cosecha es cada vez más importante en un contexto climático cambiante.

El déficit se mantendrá o aumentará

La combinación de demanda creciente y oferta amenazada por el clima sugiere que el déficit cerealista español se mantendrá o incluso aumentará en las próximas décadas. Esto implica que España seguirá siendo un importador neto de cereales, que la competencia por el cereal importado con otros compradores globales se intensificará y que la gestión del riesgo de precio será cada vez más importante para todos los actores de la cadena. Saber cuándo vender el trigo y la cebada será una habilidad cada vez más valiosa para el cerealista.

Conclusión

El mercado de cereales en España es un sistema complejo en el que interactúan la producción agrícola, la industria ganadera, el comercio internacional y la logística portuaria. Entender sus dinámicas fundamentales —el déficit estructural, el papel dominante de la industria de piensos, la variabilidad climática de la producción y la dependencia de las importaciones— es esencial para cualquier persona vinculada al sector.

Para seguir de cerca la evolución de los precios de los cereales y entender los mecanismos que los determinan, te invitamos a consultar regularmente nuestras tablas de cotizaciones y a leer nuestro análisis sobre cómo se fija el precio del cereal en España.

El mercado cerealista español no es solo un asunto de agricultores: es una cuestión estratégica que afecta a la seguridad alimentaria, la competitividad industrial y el equilibrio territorial de todo el país.